VISITAS A LA PÁGINA

martes, 17 de abril de 2012


Entrenamiento: duerme bien, nada bien




El descanso es parte del entrenamiento y nos permite “reponer energías”. Sin embargo, no solamente consiste en ello. El dormir nos permite incorporar los efectos del entrenamiento, es decir, el cuerpo, durante el sueño, asimila lo trabajado durante el día para mejorar, a posteriori, su performance. El sueño es utilizado para reparar los efectos del entrenamiento y mejorar la fuerza, la resistencia y el sistema cardiovascular.
Con este criterio, se puede decir que cuanto más intenso o pesado sea el entrenamiento, mayor o más efectivo deberá ser el tiempo de descanso. De lo contrario, los beneficios del entrenamiento podrían perderse o peor todavía, empeorarse.
En Estados Unidos están presentando la idea del sueño como componente exitoso y fundamental para el rendimiento de las performances, tanto competitivas como del día a día en cada entrenamiento. Los próximos temas a estudiar corresponderían a cómo funciona el sueño para maximizar el entrenamiento, por ejemplo en los siguientes tips:
  • Hábitos saludables de sueño cuando uno se encuentra de viaje (principalmente referido a los cambios de horario).
  • La gestión del sueño en la puesta a punto.
Lo que sí es seguro, es que el no dormir bien se resentirá sin dudas en el entrenamiento, independientemente de la técnica y también tendrá consecuencias en la competencia. Por lo que el sueño debe ser parte de la planificación del entrenamiento y no una cosa que se deja al azar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario